La
Comunidad de
los frailes Franciscanos de la Renovación
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Repara mi
Casa |
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Un día que Francisco salió a meditar al campo, pasó
por la Iglesia de San Damián, que el tiempo había deteriorado. Movido por el
Espíritu, entró a orar. De rodillas ante una imagen del Crucificado, fue
inundado de gran fervor y consuelo mientras oraba. Mientras que sus
ojos llenos de lágrimas contemplaban la Cruz del Señor, escuchó corporalmente
una voz que procedía de la Cruz que le decía tres veces: "francisco, vete
y repara mi casa que como ves, está amenazando ruina." Temblando de
asombro, Francisco quedó pasmado por esta voz formidable, pues se encontraba
solo en la iglesia y al llegarle la fuerza de las palabras divinas quedó
absorto en éxtasis. Habiendo recobrado sus sentidos, se dispuso con
tobo el corazón a obedecer el mandato recibido. Puso manos a la obra de
reparar la Iglesia de San Damián materialmente, pero las palabras más bien se
referían a esa Iglesia que Cristo compró con su propia sangre, según se lo dió
a entender el Espíritu Santo cuando más tarde comunicó a los frailes lo
sucedido. (Adaptado de la Vida de San Francisco por San Buenaventura)
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"No tengan miedo de
salir a las calles y a los lugares públicos como los primeros Apóstoles
que predicaron a Cristo y la Buena Nueva de la salvación en las plazas
de las ciudades, pueblos y aldeas. Estos no son tiempos para
avergonzarse del Evangelio. Es el tiempo de predicarlo desde los tejados.
No tengan miedo de romper con estilos de vida rutinarios y cómodos para
aceptar el desafio de dar a conocer a Cristo en las metrópolis modernas.
Son ustedes los que deben salir a los caminos para invitar a todos los
que encuentren, al banquete que Dios ha preparado para su pueblo. El
Evangelio no debe esconderse por temor o por indiferencia. No es para
tenerse guardado en privado. Se debe poner sobre el candelero para que
la gente vea su luz y glorifiquen a Nuestro Padre Celestial."
(SS Juan Pablo II, Jornada Mundial de la Juventud '93) |
| "Esta comunidad busca
vivir los votos en una vida franciscana auténtica, de una manera que
desafíe efectivamente los valores mundanos prevalentes en cada tiempo. |
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La pobreza material, el
trabajo, la total renuncia a la posesión de bienes inmuebles, una
castidad madura y fiel, una obediencia activa y responsable, viviendo y
comprometiéndonos en el trabajo directo con los pobres y deposeídos,
son los componentes esenciales de esta forma de vida. |
| Los valores espirituales
que unen a los frailes entre sí son la entrega a Cristo Nuestro
Salvador a través de la oración contemplativa y litúrgica, la adoración
diaria del Santísimo Sacramento, la devoción a la Santísima Virgen,
la imitación de San Francisco y Santa Clara, el amor a la Iglesia y la
lealtad al Santo Padre. Para mantener vivo el espíritu y la vida
de San Francisco en su apostolado, los frailes desempeñarán el trabajo
de la evangelización a través de la predicación y otros ministerios
no-parroquiales a la manera de la primitiva reforma Capuchina."
(C.F.R. Constitutions) |
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"Al acercarse el
Tercen Milenio de la Redención, Dios está preparando una gran
primavera para el Cristianismo y ya podemos ver los primeros signos..."
(SS Juan Pablo II, Misión del Redentor) |
"... Es toda tuya, oh
Maria."
La Comunidad de los frailes Franciscanos
de la Renovación fue iniciada en 1987 por ocho frailes Capuchinos que
deseaban entregarse más de lleno a una reforma personal y comunitaria
dentro de la Iglesia Católica. La vida y el apostolado de los hermanos
tienen su fundamento en los ideales y el espíritu de la reforma
Capuchina que surgió a principios del siglo dieciséis. |
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La comunidad fue
establecida formalmente como una Asociación Pública de Fieles por el
Arzobispo de New York, John Cardenal O'Connor. Una comunidad paralela,
las Hermanas Franciscanas de la Renovación, fue establecida conónicamente
en 1990. Al igual que los frailes, ellas viven una vida comunitaria
caracterizada por la caridad, la oración y pobreza. Ambas comunidades,
ayudados por asociados laicos, atienden a las necesidades espintuales y
materiales de los más pobres en los barrios y se dedican extensivamente
al apostolado de la predicación. |
| Los Franciscanos y las
Franciscanas de la Renovación promueven activamente y participan en
muchas de las actividades Pro-vida en la Iglesia. Los hermanos y las
hermanas han escogido a Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de los
Inocentes No-nacidos, como su Patrona. |
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"Haz de nuestra
familia una expresión del carisma original y vivificante de tu
primitiva reforma Capuchina; santifícanos y Ilénanos de un amor
radiante; concédenos corazones ardientes, puros y generosos y envíanos
nuevos hermanos y hermanas para que podamos continuar glorificando a
Dios, Padre, Hijo y Espíritu santo, y aumentar la vitalidad de la
Iglesia." (Consagración Mariana de la C.F.R.) |

Para obtener información Vocacional o para
aquellos que se interesen en ayudar a los Frailes y Hermanas en su trabajo y
forma de vida favor de comunicarse a: